La reseña completa de unos XV años y un breve relato del momento más grande de mi vida.
A la fiesta de 15 años de Café Tacvba nomás le faltó partir el pastel y repartírselo a 17 mil 500 invitados que fueron al salón de fiestas conocido como “Palacio de los Deportes”, aunque me sigo preguntando ¿Porqué no en el Toreo de “CUATRO CAMINOS”? así se llama su disco.
En las pantallas gigantes se veían llegar en la calabaza clichezera de todas las quinceañeras, se ahí se bajaron y entraron a tocar.
Abrieron con "María", "Este es un festejo de 15 años, así que vamos todos a divertirnos", dijo el Rubén.
"Las batallas" y "Rarotonga" siguieron en una sola rola fusionada y recordando los viejos tiempos, Quique, dejó a un lado el bajo eléctrico para retomar el tololoche que lo hizo famoso en los early times de la última carcajada de la cumbancha.
Como en toda fiesta en la que no falta el tío borracho e imprudente o los niños corriendo, acá hubo que lamentar la falla en el sonido de Meme en el micrófono cuando cantó "Eres" pero como en las buenas fiestas nadie se quejó.
En "Esa noche", rola del disco Re, tenían preparada una sorpresa: un escenario secundario ubicado justo en medio de la multitud, cerca de los que no pagaron más de 700 pesos por boleto, eso habla de una banda para la banda. Neta que buen pedo pensar en todos.
Tronaron como tres monitores y un seguidor se les fue, así que el brother que toca el violín no se apreció mucho, pero le aplaudieron más cañón en compensación y cómo no? Si después se subió a cantar el Rocco de la Maldita y Alex Lora con su lira explicita y cantando triste canción de amor.
"Son ustedes un público muy amable y comprensivo, gracias por estar aquí"decia Rubén disculpándose pero la banda lo vitoreo más aún.
"Que Dios bendiga a Café Tacvba y que viva el rocanrol", gritó Lora.
Ye clavados en la euforia y en el ambiente Tacvbesco, regresaron al escenario principal y todo el mundo exigía “El baile y el salón” mientras gritaban a una sola voz :pa, pa, ru, pa, pa, eoo, eoooooooo. Silencio, comienza la rola con su tonadita de piano, la gente ovaciona al máximo, yo me preparo a dar el salto más grande de mi vida, Vero canta emocionada, la tomo entre mis brazos y… Así es lo hice, aflojé el anillo!!! Lo puse en su dedo y Vero se quedó muda y helada mientras miraba el diamante en su mano, obvió que esperaba ese momento, pero no imaginaba cuándo sucedería. Soy un hombre feliz, estoy más completo que nunca y por mucho que mi condición e imagen representa algo para muchos, mi corazón y mi alma sólo le rinden cuentas y se muestran sinceros frente a ella.
Cuando mis hijos me pregunten como le di el anillo a Mamá, les diré que en una fiesta de xv años o cómo dice la canción favorita de Vero “y yo le di mi amooooor, en un concierto del Rebel´d Punk, weaaah”
Y eso es todo lo que les quiero contar, lo demás es para Vero y para mi.
"Váyanse por la sombrita y cuiden a las muchachas", dijó Rubén cómo sus últimas palabras, cerrando con "Bar Tacuba" y "Pinche Juan".